Hasta 1850

Hasta 1849-1850 no se habían construido molinos de gofio en Mogán. Así consta en el documento oficial del Ayuntamiento de Mogán redactado por orden de la Comisión Regia para la Inspección de la Agricultura en Canarias y expresada en el Boletín Oficial de la Provincia Nº 82, de fecha lunes 9 de julio de 1849.
Entre 1850 y 1865

Por la documentación oficialmente contrastada hasta ahora, el Molino Quemado fue construido por José Antonio Marrero Medina, natural de Tejeda y vecino de Mogán, en el intervalo de tiempo que va entre la fecha del documento anteriormente citado de la Comisión Regia (9 de julio de 1849) y la fecha documentada que confirma que en Mogán ejercía un profesional molinero (15 de enero de 1865).
En ese periodo de catorce años de intervalo debió construirse y ponerse en funcionamiento el Molino. Por la dimensión de la obra del edificio, la envergadura de su maquinaria y el lugar donde se ubica la instalación a 214 m de altitud en el curso medio del Barranco de Mogán, hace prevalecer la hipótesis de que el Molino ya estaba presente en Mogán a inicios del año 1860.
En 1865

Según el Libro de Nacimientos y partida bautismal de 15 de enero de 1865, José Antonio Marrero Medina, promotor y propietario del Molino, ejerce de padrino de Andrea María Dolores, hija de Pedro Sosa Gloria, natural de la Vega de San Mateo y de “profesión oficial de molino”.
De esta partida bautismal se concluye que Pedro Sosa Gloria ejercía de molinero en el Molino de viento y, por tanto, el Molino ya estaba en producción en el año 1864. Este dato refuerza la hipótesis de ubicar la construcción del Molino hacia el año 1860, coincidiendo además con un periodo de bonanza económica en Mogán con el cultivo de tuneras y la producción de cochinilla.
Entre 1865 y 1870

Según el Libro de Repartos – Matrícula industrial y comercio – año 1863 a 1870; José Antonio Marrero Medina figura con un molino que muele menos de seis meses en la contribución industrial y del comercio del año 1865.
En las contribuciones de 1867 a 1868 y de 1869 a 1870 también figura el molino de viento que muele menos de tres meses. En años posteriores no aparece registrado. Aunque en los datos del libro de Matrícula industrial y comercio se especifica que el Molino está situado en el lugar de El Cardón, testimonios orales afirman que el barrio donde se ubica actualmente el Molino era conocido anteriormente con el topónimo de El Cardón.
Posteriormente, el barrio toma el nombre de la industria ubicada en el lugar, conociéndose en adelante como Molino de Viento.
En 1876

En documento de Conciliaciones se da cuenta que el 26 de julio de 1876 Juan Hernández Guerra, vecino de Tejeda, demanda en acto de conciliación a Pantaleón Matías Llarena para que le satisfaga una deuda.
El demandado le ofrece una casa de planta baja dividida en dos piezas y sin número de gobierno situada en Molino de Viento. El dato de este documento constata que en 1876 ya el barrio ha adoptado el nombre del Molino en Mogán.
Entre 1881 y 1883

Expediente de deslindes y embargos de fincas, transmisiones de dominio y adjudicaciones a la Hacienda Pública (Año 1883).
Expediente de embargo, subasta y remate de terrenos de José Antonio Marrero Medina por débitos de contribución en 1881. En el expediente se incluye un molino de viento, finalmente adjudicado a Marcelino Marrero Quesada, hijo de José Antonio Marrero Medina, en segunda subasta y como única postura para su adquisición.
Finales del siglo XIX o principios del siglo XX

Aunque se desconoce documentalmente el dato con exactitud, a finales del siglo XIX o en los primeros años de 1900, el Molino de viento fue incendiado y su maquinaria destruida por completo.
El fuego lo destruyó dejando solo en pie las paredes de la torre circular de mampostería. La tradición oral dice que el autor de la quema fue Pedro Oliva Suárez, conocido por Pedro Luisa, pastor y matarife que actuó, al parecer, en venganza por el control de impuestos al consumo que imponía el alcalde Marcelino Marrero Quesada, propietario del Molino.
Según otras voces, Pedro Luisa actuó en cumplimiento de un encargo del alcalde del vecino municipio de La Aldea de San Nicolás, que estaba enemistado con Marcelino. La fecha exacta del fatal acontecimiento no ha podido ser constatada documentalmente hasta el momento.
Tras el incendio y con el paso de los años, el Molino de viento pasó a ser conocido popularmente como Molino Quemado.
Aquí tienes la continuación del documento en el mismo formato para que puedas copiarlo y pegarlo en WordPress:
En 1968

En el Registro de la Propiedad del Partido de Guía y en escritura de bienes de Benigno Bravo de Laguna y Marrero, consta que el 17 de agosto de 1968 Juan Bravo de Laguna y Marrero adquiere la finca que contiene el Molino Quemado y sus alrededores.
En 1972

El 6 de mayo de 1972, el súbdito norteamericano William Laurence Newton compra a Juan Bravo de Laguna y Marrero una finca rústica:
“Tierra de secano, nopales y arrifes, sita donde llaman Molino de Viento, en la Umbría del Valle de Mogán… y pared que cerca los alrededores del Molino Quemado…”
En 1991

Desde el incendio, el Molino Quemado permanece casi cien años en estado ruinoso y en el olvido popular e institucional.
En el año 1991, la Agrupación Folklórica Cultural El Mocán, junto al Departamento de Juventud y Cultura del Ayuntamiento de Mogán, ponen en escena una producción músico-teatral titulada “Molino de Viento – Relato del Molino”, reivindicando su valor cultural.
A partir del evento, la vecindad y la corporación municipal se movilizan para la adquisición municipal de la propiedad del Molino, su rehabilitación y conservación.
En 1998


La Asociación de Vecinos Molino Quemado del barrio Molino de Viento, junto al Ayuntamiento de Mogán, impulsan la rehabilitación del Molino Quemado.
Iniciadas las gestiones por los representantes vecinales Sr. Emilio García Sánchez, Sr. Juan José Rodríguez Sánchez y Sr. Antonio Sabina Navarro, con la colaboración de la entidad financiera La Caja de Canarias y del Patronato Insular de Turismo, se redacta un Proyecto de Rehabilitación Municipal en mayo de 1998 con un presupuesto de 23 millones de pesetas (138.233,00 €) para recuperar el Molino.
El proyecto tiene como objetivo dar solidez a la estructura y recuperar una imagen próxima al molino original.
El 27 de mayo de 1998, se aprueba en la Comisión Municipal de Gobierno del Ayuntamiento de Mogán, a petición de William Lawrence Newton, la segregación de 889 m² que engloba al Molino Quemado y sus alrededores, posibilitando la adquisición municipal de la parcela.
Años más tarde, el 27 de marzo de 2007, se presenta una rectificación de la superficie de las fincas segregadas en la Comisión Municipal de Gobierno de mayo de 1998, resultando que la parcela del Molino tiene 847 m² en vez de 889 m². La rectificación fue aprobada por el Ayuntamiento de Mogán el 4 de julio de 2007.
Dirigidas por el carpintero lanzaroteño José Domingo Abreut Morales, en junio de 1998 se inician en Lanzarote los trabajos de carpintería para la fabricación de la maquinaria a fin de rescatar y rehabilitar el Molino Quemado. Las obras de fabricación y montaje finalizaron en diciembre de 1998.
En 1999

Las obras de rehabilitación del Molino Quemado fueron inauguradas el 23 de mayo de 1999.
Tras su recuperación, el Molino conserva nuevamente el aspecto general que en su día había caracterizado al primer edificio, con ligeras modificaciones.
La fábrica de la maquinaria llevada a cabo en Lanzarote siguió el diseño de los modernos molinos de torre fija lanzaroteños, incorporando algunas innovaciones en el número y forma de las aspas, en el sistema de orientación de la cubierta y en la incorporación de nuevos materiales.
Rehabilitada la carpintería, el Molino Quemado vuelve a tener su presencia y estampa erguida en el valle de Mogán, donde muele granos en ocasiones de viento favorables.
En 2002

Mediante el Boletín Oficial de Canarias – 2002/144, de lunes 28 de octubre de 2002, se publica el anuncio del Cabildo Insular de Gran Canaria por el que se hace público el Decreto de 12 de junio de 2002, que incoa expediente para la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de Sitio Etnológico, a favor del Molino Quemado, en el término municipal de Mogán.
Se reconoce que el Molino Quemado constituye uno de los mejores ejemplos de ingenierías históricas de la isla, construido en el siglo XIX y sirviendo para abastecer de gofio y harina a la comarca de Mogán.
En la historia local, este molino se ha convertido en una referencia de memoria e identidad colectiva para los vecinos del municipio, siendo el molino de viento más grande que existe en Gran Canaria, alcanzando los siete metros de altura.
En 2008

El 4 de abril de 2008, en el BOC número 68, se publica el Decreto 51/2008 de 25 de marzo de 2008, por el que el Gobierno de Canarias declara el Molino Quemado como Bien de Interés Cultural (BIC), con categoría de Sitio Etnológico, delimitando su entorno de protección.
Esta declaración conlleva un régimen especial de protección y tutela, otorgándole la máxima protección jurídica como bien cultural relevante del Patrimonio Histórico Canario.
El Molino Quemado es un molino de viento tradicional de torre fija, que como bien cultural de patrimonio inmueble posee valores históricos, arquitectónicos y etnográficos, constituyendo un testimonio singular de la evolución de la cultura popular canaria.
En 2018

El Ayuntamiento de Mogán cede temporalmente el suelo del Molino Quemado al Gobierno de Canarias para su musealización interior y exterior.
La musealización comenzó, pero deficiencias detectadas en el proyecto lo paralizaron. Fue entonces que el Ayuntamiento redactó un proyecto modificado, lo expuso a la Consejería de Presidencia del Cabildo de Gran Canaria para su valoración y financiación y, con los informes favorables necesarios de la Comisión de Valoración de Patrimonio, se aprobaron las obras con un coste de 380.000 euros.
En 2021

Con la financiación transferida el 31 de diciembre de 2021, el Ayuntamiento de Mogán obtuvo licencias en mayo de 2022 para iniciar la licitación y adjudicación de las obras.
Las obras consisten en el acondicionamiento del entorno del Molino Quemado, la creación de una plaza sociocultural, una zona de recreación de cultivos de cereales y una zona de atención al visitante.
En 2024

El 17 de julio de 2024, la Junta de Gobierno Local del Ayuntamiento de Mogán aprueba licitar el servicio de gestión cultural y turística del Molino Quemado, con el objetivo de abrir el espacio como Centro de Interpretación del Cereal.
En 2024

El Ayuntamiento de Mogán ejecuta el proyecto de actuaciones pendientes para la apertura pública del Molino Quemado.
¡Gracias por visitar el Molino Quemado!
Esperamos que hayas disfrutado del paseo guiado en el Molino Quemado, apreciado nuestras costumbres y las formas de vida tradicionales de nuestro pueblo.
Mogán agradece tu estancia en este espacio de conservación del patrimonio cultural canario.