Puedes escuchar un audio resumen de este artículo, pulsando «Play» en la parte inferior. Vuelve al índice o al inicio de la visita utilizando los botones superiores.

Síntesis Histórica de Mogán

Tabla de contenidos

TERRITORIO. El territorio de Mogán fue conocido durante siglos como la parte seca y despoblada de la isla de Gran Canaria y su costa, al soco de las montañas que detienen la fuerza de los vientos alisios del norte, se denominó El Mar de las Calmas. Nuestras tierras han estado determinadas por las altas temperaturas y las escasas lluvias que ocasionalmente son intensas en un clima semiárido.

La vegetación en estos valles está escalonada y abarca desde las tabaibas y cardones en el nivel más bajo, hasta los pinares en las zonas altas de cumbre en Ojeda, Pajonales y Macizo de Tauro, donde nacen los portentosos barrancos de Arguineguín, Tauro, Mogán y Veneguera. Estos barrancosjunto a las altas montañas, degolladas, cañadas, lomas y lomitos solo permiten la actividad agraria en los fértiles llanos y laderas accesibles de los cauces de los barrancos donde se concentra de forma dispersa la población.

PAISAJE. Debido a la antigüedad de los materiales sobre los que se asienta el territorio de Mogán, el paisaje ha sufrido una fuerte erosión que ha formado profundos barrancos de pronunciadas cresterías. Este paisaje singular de apreciable valor geomorfológico hace que el 38% de la superficie de nuestro territorio municipal sea espacio natural protegido. El área se reparte entre la Reserva Especial Integral de Inagua (3.530,79 hectáreas), extenso pinar de propiedad pública y muy explotado en otro tiempo para la producción de carbón, madera, brea y leña; el Parque Rural del Nublo (5.355,9 hectáreas) y el Monumento Natural de Tauro (1.256,6 hectáreas). Además, en la costa estamos ante un área marina de rica diversidad de especies que la Unión Europea ha incluido en la Red Natura 2000, en la categoría de Lugar de Interés Comunitario LIC Franja Marina de Mogán con una superficie protegida de 29.852 hm2.  

4.1 Mogán aborigen, nuestras raíces

ASENTAMIENTOS. Antes de la conquista española de Gran Canaria en 1483, los aborígenes canarios vivían en estas tierras formando pequeños asentamientos marcados por la orografía del territorio, estableciéndose principalmente en los cauces e inmediaciones de los principales barrancos de Mogán, Veneguera, Arguineguín y Tauro. La población aborigen aprovechaba pequeñas parcelas de tierras fértiles donde cultivaban cebada, algo de trigo, habas y lentejas que molían en morteros de mano. Completaban la dieta con dátiles, mocanes, higos, lapas, burgaos, pescado, etc.

VESTIGIOS. Localizados en todo el territorio de Mogán, conservamos numerosos vestigios de la cultura aborigen situados en yacimientos arqueológicos que respetamos desde siglos y que forman parte de nuestro apreciado patrimonio cultural arqueológico. Por su relevancia, alguno de estos enclaves han sido declarados bien de interés cultural por el Gobierno de Canarias para su protección: Lomo de los Gatos (BIC), Cañada de la Mar (BIC), Lomo de las Camellitas (BIC), Castilletes de Tabaibales (BIC), Cogolla de Veneguera (BIC), Casas de Veneguera, Casillas del Molino, Casa de Albariánez, Montaña de Tauro, Llanos de Gamona, Majada Alta o “Iglesia de los Canarios”, Cueva de la Empalizada y Cueva del Péndulo, Almogarén de Santidad, Cañada del Toscón y Paredón de los Antiguos Canarios.

SALVAGUARDA. Parte de los vestigios encontrados en estos lugares están a salvo en el Museo Canario, lugar donde también podemos observar evidencias de la cultura aborigen en la producción y cultivo de cereales para la obtención de granos, especialmente cebada y otros granos silvestres. 

CENTRO DE INTERPRETACIÓN. Situado en Playa de Mogán, destaca el conjunto arqueológico de Lomo de los Gatos o Cañada de Los Gatos con una antigüedad aproximada de unos 1300 años. Constituye un enclave arqueológico de gran significación patrimonial y está compuesto por diferentes zonas como La Casa de las Siete Esquinas, la Necrópolis de las Crucecitas y la Puntilla.

4.2 Mogán tras la conquista, una comarca marginal

AISLADOS. Tras la conquista de Gran Canaria, las tierras moganeras fueron utilizadas primeramente como tierras de pastoreo por unos pocos ganaderos que convivían junto a otros pocos agricultores. Durante largo tiempo estuvieron en conflicto por el dominio y los derechos sobre las tierras. Finalmente los agricultores ganan la disputa. A partir de 1750 y décadas posteriores, nuevos vecinos llegados desde Tejeda se establecen en los valles de Mogán. Aprovechan unas pocas terrazas fértiles y dispersas que cultivaron en los cursos medios de los barrancos, determinando el origen de las primeras pequeñas y medianas propiedades por parte de algunos labradores.  

PROYECTO DE POBLAMIENTO. A pesar de las difíciles condiciones de las comunicación por caminos estrechos, quebrados y montañosos, estas pequeñas comunidades comenzaron a desarrollarse y crecer lentamente. Hacia 1773 la corona española promovió un proceso de poblamiento de la comarca comprendida entre Tasarte, Veneguera y Mogán, para el traslado de población del norte de la isla y de Las Palmas de Gran Canaria a estos valles. El proyecto nunca llegó a realizarse y quedó como una anécdota en la historia de Mogán. Sin embargo, el Informe Eguíluz de 1785redactado para la ocasión, tiene gran valor para el conocimiento de datos descriptivos de la época y la situación de aislamiento que vivía la comarca.

4.3 Mogán independiente, autonomía política y religiosa

ASPIRACIONES. Con la necesidad de contar con una organización político-administrativa y religiosa más próxima, en la primera década de mil ochocientos, se va generando entre nosotros la idea de separarnos de la administración municipal de Tejeda. Transitar con bestias desde Mogán hasta Tejeda, La Aldea, Tunte o San Mateo, por caminos abruptos y quebrados de gran desnivel, nos suponía excesivas horas o días de trayecto.

AUTONOMÍA. Por aquel entonces, en 1793 recibimos generosamente desde La Habana parte de la fortuna de Matías Sarmiento, paisano emigrante nacido en Veneguera, para la construcción de un templo en el valle de Mogán. Con su aportación construimos laErmita de San Antonio de Padua, creándose como iglesia parroquial en 1814. En aquel momento, el establecimiento religioso de un pueblo era casi simultáneo al establecimiento civil del mismo, de manera que establecido un curato en Mogán, implicaba haber un vecindario merecedor de gobierno local. Con una elemental administración de los servicios públicos, alcanzamos en 1815 la autonomía político-administrativa. En consecuencia, Mogán se convierte en municipio separado de Tejeda en lo civil y lo religioso. 

ACTIVIDADES ECONÓMICAS. Tras los logros conseguidos por una población aún escasa y dispersa a lo largo de los valles de nuestros barrancos, comenzamos a acondicionar unas pocas tierras en llanos y laderas propicias para los cultivos tradicionales de secano y regadío. Vivíamos en una economía de autoconsumo y cerrada sin apenas circulación monetaria. Complementábamos la actividad agrícola con el pastoreo de ganado de cabras y las actividades forestales en los pinares. En la costa de Mogán y Veneguera fondeaban, en ocasiones, algunas líneas de travesía marítima que transportaban a Las Palmas de Gran Canaria algunos productos que obteníamos del pinar como madera, carbón, brea, leña. También productos como el queso procedente de la ganadería extensiva de cabras, que pastaban por las laderas y riscos en las vueltas, nombre popular que se daba a un área determinada de pasto. 

4.4 Mogán en el siglo XIX, breve bonanza y nuevas penurias

BONANZA ECONÓMICA TRAS DÉCADAS DE DIFICULTADES. Fue un siglo que transitamos con dificultades. Tras décadas de carencias, a partir de 1850 hubo una breve bonanza cuando comenzamos a cultivar tuneras para la producción de cochinilla. Los efectos económicos positivos de este periodo tuvieron reflejo en la construcción de molinos harineros como el Molino Quemado con los que obteníamos harinas y gofio de los cereales cultivados en la comarca.

LA COCHINILLA. La cochinilla es unpequeño insecto que criábamos en las tuneras plantadas en las nuevas tierras que acondicionamos en las laderas de nuestros valles y próximas al cauce y las acequias de riego. Traíamos las crías de cochinilla desde Arucas y la cosecha la vendíamos en Las Palmas de Gran Canaria.Allí la exportaban a las industrias textiles de Francia y Reino Unido donde las reducían a polvo y extraían el carmín que utilizaban en la industria como colorante natural. Fueron unos pocos años de cierto sosiego y progreso económico en Mogán donde, tanto los campesinos jornaleros como los propietarios cosecheros, tuvimos cierta prosperidad, unos con el trabajo en las tuneras y otros con la explotación de los cultivos de donde obtuvieron notables beneficios.  

CAÍDA DEL CULTIVO, NUEVAS DIFICULTADES. Ese tiempo de bonanza fue breve porque en 1880 cayó el valor comercial de la cochinilla en los mercados europeos al descubrirse los tintes artificiales. Empezó entonces un tiempo de penurias en estos valles. Una combinación de sequías, pagos excesivos de impuestos a la hacienda pública y el consecuente embargo de bienes, desembocaron en una insostenible y grave crisis agrícola. Nuestros campesinos se empobrecieron drásticamente y fueron aún más dependientes de los poderes políticos y económicos.

MARCELINO MARRERO, VIRREY DE MOGÁN. En este momento difícil, el comerciante y prestamista Marcelino Marrero Quesada (1853–1923) asume la Alcaldía de Mogán en 1881. Valiéndose de su posición, ejerce el poder acaparando numerosas propiedades en el espacio Veneguera-Mogán hasta alcanzar el quince por ciento de la superficie total del municipio. Para adquirirlo, se adjudica bienes por impago de créditos concedidos y, también, por la adquisición de bienes procedentes de las propiedades de sus convecinos subastadas por la hacienda pública. Por estas actuaciones, junto a su perfil impositor, Marcelino pasó a la historia con el nombre de virrey de Mogán, indicándose así el poder que acumuló durante su mandato como alcalde. Dejó su impronta como emprendedor en la industria molinera, siendo propietario y promotor de molinos de viento, agua y fuego: Molino Quemado, Molino El Donque y Molino La Máquina.  

EMIGRACIÓN A CUBA. En este escenario de crisis que vivía Mogán, los campesinos jornaleros abandonaron la agricultura tradicional y sus labranzas, viéndose obligados a emigrar masivamente de estos valles, especialmente la población joven, que embarca hacia la isla de Cuba en América e igualmente se desplazan a la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria y a otros pueblos de la isla en busca de trabajo y mejores condiciones de vida.

4.5 Mogán en el siglo XX, nuevas economías, nuevos desajustes

NOVEDOSOS CULTIVOS DE EXPORTACIÓN. Construido el Puerto de La Luz en 1883, se activa como puerto comercial a partir de 1885 cuando las potencias europeas se habían repartido África y comienzan a transitar los mercantes con escala en este puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Los mercantes, especialmente ingleses, transportaban mercancía al continente africano y de regreso hacían escala en el Puerto de La Luz comerciando y cargando los barcos de productos agrícolas locales. Conociendo el medio insular, se establecen introduciendo y dirigiendo nuevas plantaciones de plátanos y tomates en Canarias destinadas a la exportación.

LOS INGLESES EN MOGÁN. Entre 1898 y 1900 Richard Ridpath Blandy implanta por primera vez pequeños cultivos de tomates y plátanos en la comarca de Mogán que fueron rápidamente ganando terreno. Con la introducción de esta nueva agricultura, las tierras bajas aprovechables de los valles de Veneguera, Mogán, Tauro y Arguineguín se fueron colmatando de canteros, surcos, acequias, cantoneras, tanques, palos y cañas, multiplicándose el trabajo para atender los florecientes cultivos de plátano y tomate. Se construye en la desembocadura del Barranco de Mogán un almacén de empaquetado que poco después se traspasa a la sociedad británica exportadora de fruta Fyffes. En 1901, Fyffes se fusiona con la también inglesa Elder, creando la compañía Elder & Fyffes Limited, empresa que ya entonces monopolizaba y controlaba toda la recepción, empaquetado, transporte y comercialización de las exportaciones agrícolas canarias de la época.

APRENDIZAJE Y EMPRENDIMIENTO. La huella inglesa dejaba enseñanzas en el desarrollo de los cultivos de exportación a los más pudientes vecinos de Mogán. Pronto surgió una burguesía local de exportadores y cosecheros que utilizaron los barcos de cabotaje que operaban en la costa moganera y los embarcaderos con pescantes para dar salida a sus productos de exportación. La mayor presencia de veleros y vapores en las primeras décadas del siglo XX y las conexiones marítima, hace que Mogán deje atrás cierto aislamiento comercial. Los embarcaderos de Mogán se suman al mapa de las rutas históricas de barcos de cabotaje del noroeste de Gran Canaria con los puertos históricos de La Aldea de San Nicolás, Sardina de Gáldar, Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife (Suárez, 2022).

TRABAJO. Manteníamos una intensa laboriosidad que nos daba trabajo en múltiples y variadas tareas: acondicionar y preparar nuevas tierras de cultivo, atender el ciclo de las plantaciones de plátano y tomate, cuidar el riego y el abono en las zafras, recolectar la fruta en los cultivos, empaquetar en los almacenes, transportar y embarcar mercancía, etc. Asimismo, la necesidad de disponer de más agua para los emergentes cultivos hizo que otra parte de la población trabajara en la construcción de obras hidráulicas, presas, minas, pozos, tanques , acequias, etc.

FIN DE LA ACTIVIDAD PASTORIL EXTENSIVA. A medida que avanza la actividad de exportación agrícola, la ganadería extensiva tuvo unos primeros años de bonanza dando salida a la producción de quesos, cabras, reses vacunas, etc. Sin embargo, la competencia exterior por la importación de productos que llegan a los centros de población portuarios, repercute en el abandono de la actividad pastoril del ancestral régimen extensivo. Llegado los años sesenta se produce la estabulación ganadera o el mantenimiento de animales en corrales y alpendres. La actividad ganadera comienza a sufrir un proceso de transformación.

PESCA Y ALMACENES DE SALAZÓN. A su vez, a principios del siglo XX, las empresas familiares de los Lloret y Llinares establecieron almacenes para procesar y conservar las capturas de pescado en Arguineguín, Tauro y La Playa de Mogán. Esta nueva actividad laboral en los almacenes de salazón de pescado hace que muchos pescadores de otros pueblos de la isla se instalen en Mogán. Construyeron chozas y ocuparon cuevas en la desembocadura de los barrancos de Arguineguín y Mogán, originándose con ello nuevos núcleos poblacionales en la costa del municipio.

FRENO AL INCIPIENTE DESARROLLO Y NUEVA EMIGRACIÓN. Tras unos treinta primeros años de continuo crecimiento económico, los conflictos derivados de la guerra civil española (1936-1939) y la segunda guerra mundial (1939-1945), dieron como resultado una situación de crisis y paralización de la actividad laboral. Las dificultades para vivir se hicieron visibles y llevaron a nuestros jóvenes nuevamente a marcharse de Mogán en busca de trabajo y porvenir. Esta vez fue Venezuela el destino principal. 

FIN DE LA ACTIVIDAD AGRÍCOLA TRADICIONAL. La reanudación de la actividad agrícola y la exportación de tomates a partir de 1946 fortalece nuevamente la actividad agrícola de exportación y el crecimiento económico en Mogán para cosecheros y asalariados. Con el nuevo empuje de los cultivos de exportación ocurre que en la década de los años sesenta, la población afincada en los valles de Veneguera, Mogán y Arguineguín abandona definitivamente el cultivo de cereales y los tradicionales procesos de siembra, recolección y trilla.

DESARROLLO DEL TURISMO DE MASAS. A inicios de los años setenta y con la ejecución de urbanizaciones turísticas en Patalavaca, Playa del Cura y Arguineguín, irrumpe en nuestra costa municipal de Mogán el desarrollo turístico de masas. Con ello, Mogán se convierte en el segundo municipio turístico de la isla de Gran Canaria en capacidad de alojamiento turístico. Los grandes propietarios de tierras de cultivo en las desembocaduras de los barrancos abandonan la actividad agrícola y destinan los terrenos a proyectos turísticos.

CAMBIOS CULTURALES Y NUEVA SOCIEDAD. El nuevo escenario económico introduce cambios culturales importantes en nuestra población, pasando de una acostumbrada actividad laboral basada en la agricultura, la pesca y el pastoreo, a desarrollar nuevas actividades laborales en la construcción de infraestructuras hoteleras y en el sector de los servicios turísticos. Se produce la terciarización de la economía pasando de una sociedad agraria a una sociedad empleada en el sector servicios. Nuestros jóvenes se vuelcan de manera entusiasta en las nuevas actividades y abandonan mayoritariamente las actividades tradicionales y, en poco tiempo, se produce un gradual trasvase de casi toda la población activa moganera al sector incipiente. Esta nueva realidad laboral interrumpe gran parte de la transmisión cultural entre generaciones. De manera especial, en el conocimiento y puesta en valor de las labores tradicionales del modo de vida de la sociedad agraria y ganadera.   

Terrenos de Domingo Armas en las Cadenillas años 80

CONSECUENCIAS. Por tanto, la llegada del turismo de masas produjo un cambio sustancial con importantes consecuencias sociales, educativas, económicas, culturales y medioambientales. Esto supuso hacer frente como pueblo a nuevas reclamaciones básicas en educación, cultura, vivienda, sanidad, abastecimiento de agua, tratamiento de residuos, carreteras, accesibilidad, medio ambiente, etc. Este abanico de necesidades sociales se fueron amortiguando ante las posibilidades de acceso al trabajo de nuestra población. 

4.6 Mogán en el siglo XXI, cierto equilibrio y nuevos retos

SECTOR TURÍSTICO, SOSTÉN ECONÓMICO. En la franja litoral, entre Arguineguín y Puerto de Mogán, se concentra gran parte del desarrollo socioeconómico municipal en los concentrados núcleos turísticos de Arguineguín, Patalavaca, Anfi del Mar, Balito, Puerto Rico, Amadores, Playa de Tauro, Playa del Cura y Playa de Mogán. La imagen colmatada que presenta alguno de estos núcleos plantea actuaciones y retos de mejora donde el espacio público y la accesibilidad tengan la estética y consideración acorde a las nuevas demandas culturales y medioambientales.

AGRICULTURA FLORECIENTE. En las últimas décadas el sector agrícola no ha dejado de crecer en superficie superando las 36 hectáreas con los novedosos cultivos de frutas subtropicales de manga, aguacate, papaya, etc. en las zonas de Veneguera, barranco de Arguineguín y barranco de Mogán.  En Arguineguín y Mogán las nuevas plantaciones son mayoritariamente de mangas, mientras que en Veneguera hay una gran variedad de cultivos subtropicales de nueva explotación como el maracuyá, piña tropical, longan, caquis, canistel, mamey o carambola, cultivos de higueras, granados, plataneras, tamarillos y nísperos que se han visto favorecidos por la introducción de mejoras en el sistema de riego y el cuidado de las plantaciones. INNOVACIÓN. Sin duda, la innovación y modernización de estos cultivos, la incorporación de tecnología hidráulica para el aprovechamiento de los recursos hídricos y la mejora biotecnológica en la fertilización y selección de variedades, planes de abonado y el tratamiento de plagas han supuesto una nueva dimensión para el desarrollo y comercialización de la agricultura en Mogán. FERIAS AGRÍCOLAS. Un programa de desarrollo municipal promociona las frutas subtropicales de Mogán con la organización de las dos ferias temáticas de los principales productos agrícolas del municipio: la Feria del Mango y Aguacate de Verano y la Feria del Aguacate dando a conocer las diez variedades de mangos y catorce de aguacate que se cultivan en el municipio.

SECTOR PESQUERO. En Mogán y Arguineguín la labor pesquera es una actividad que se desarrolla en un contexto de redes de unidad familiar asociadas con la pesca desde generaciones de marineros y mareantes. El municipio de Mogán está representado por dos cofradías privadas de pescadores: La Cofradía de Arguineguín y la Cofradía de Playa de Mogán. Ambas practican la pesca artesanal cerca de la costa con pescadores profesionales. ARTES Y PESCA. Utilizan generalmente artes menores como nasas, liñas y palangres para las capturas de litoral (vieja, sama, cabrilla, sargo, breca, chopa, etc.), capturas oceánicas (sardina, caballa, chicharro, boquerón y túnidos) y recursos marisqueros (camarones, lapas y cangrejos). FLOTA Y EMPLEO.Las embarcaciones son pequeñas o medianas de madera de 8 a 15 m de eslora. En 2014, faenaban en la Cofradía de Arguineguín unas 37 embarcaciones de 34 armadores con 100 marineros y, en la Cofradía de Mogán, 19 embarcaciones de 27 armadores que ocupaban 30 tripulantes marineros. En 2024, una década después, faenan en el municipio unas 60 embarcaciones en las que trabajan 200 tripulantes pescadores. CULTURA MARINA. La cultura pesquera, el conocimiento tradicional que poseen los pescadores sobre su actividad y sobre el medio marino y sus creencias y valores representan un patrimonio de alto valor etnohistórico. Cabe destacar las singularidades culturales que representan los barrios marineros de Arguineguín y de Playa de Mogán, donde se halla la ermita de San Fernando, en la que las mujeres de los marineros acostumbraban rezar para que la mar les devolviera a sus familiares sanos y salvos. FERIA. La Feria del Atún y el Mar de Mogán es una iniciativa municipal que pone en valor el sector pesquero promocionando los productos de mar de sus dos cofradías y, en especial, el atún que capturan de forma artesanal.

RETOS DEL PRESENTE. Con un balance de cierto equilibrio y de progreso social y económico, Mogán busca soluciones a los problemas de movilidad, déficit hídrico y tratamiento de residuos generados en la zona de costa donde se desarrollan los servicios turísticos. Del mismo modo, en el centro histórico se ordenan nuevos espacios sociales y culturales. RETOS DEL FUTURO. En la senda de salir adelante y lograr cotas amplias de bienestar social y mejores niveles educativos y culturales, nuestro pueblo de Mogán, continúa dibujando pasos para orientar escenarios futuros poniendo acento en la salvaguarda de nuestro legado cultural.

Esperamos que hayas disfrutado del paseo guiado en el Molino Quemado, apreciado nuestras costumbres y las formas de vida tradicionales de nuestro pueblo. Mogán agradece tu estancia en este espacio de conservación del patrimonio cultural canario.